martes, 10 de septiembre de 2013

Noeux Les Mines (French Grand Prix)


Este fin de semana tuvo lugar la cuarta y última etapa del circuito Grand Prix o Campeonato Nacional de Clubes de segunda división en la localidad francesa de Noeux Les Mines, cerca de Bélgica.

Me encanta competir en Francia, después de 4 temporadas con mi club el Besançon Triathlon echaba de menos ir, ya que en todos y cada uno de mis viajes me lo he pasado genial con mis compañeros de equipo y me han tratado fenomenal. El año pasado entre los estudios y las lesiones no pudo ser posible y me hacía mucha ilusión dejarme ver por allí de nuevo.

Siempre había corrido en primera división, y desde mi primera carrera allí aluciné con la puesta en escena, la espectacularidad y todo lo que mueve el triatlón en este país. Esta vez en segunda división, aunque el nivel no es el mismo, no deja de ser alto y la presencia de triatletas internacionales es muy numerosa. En cuanto a la organización y calidad de la competición, he de decir que igualmente impecable. El lugar donde se celebró parecía hecho especificamente para hacer triatlones, alucinante.



Tras mi regreso a la competición el fin de semana pasado en Gijón, afrontaba la carrera tranquilo y confiado con que al menos las antiguas molestias habían desaparecido. La mañana de la carrera me apetecía mucho correr, había muchas ganas y mucha motivación ya que el ambiente y el escenario no era para menos.



Ochenta y cuatro triatletas en línea de salida, natación con neopreno y rápida, donde nos equivocamos al escoger sitio en la salida y nos costó llevarnos más golpes de los previstos y llegar a la primera boya lejos de las primeras posiciones. En este tipo de carreras donde todos nadan rápido es fundamental una buena salida. Yo no la tuve y ello me supuso no salir del agua donde debía. Salí en un segundo grupo muy estirado en torno a la posición 30. La bici poco tuvo que envidiar a las de primera división y fue como se esperaba. Ya se sabe que "Los franceses no esperan"...  Se formó un grupo cabecero de unas 10 unidades con los principales favoritos y yo me quedé en un gran grupo perseguidor de unos 40 integrantes en el que circulabamos siempre a menos de 30" de la cabeza rodando siempre a velocidades verdaderamente altas.
Circuito muy juguetón, muy rápido, mucho giro, estrecho y mucha rotonda, espectacular y muy propio de Francia, atractivo para el público pero peligroso para el triatleta. Circuitos que te hacen estar con los 5 sentidos en todo momento para evitar cualquier enganchón o descolgarte. Muchos giros de 180º en los que verdaderamente sufría. Arrancar desde parado con la potencia que requiere no ceder un metro aún me cuesta, pero logré permanecer en ese grupo casi siempre a la cola y conseguir remontar algunas posiciones en la última vuelta para poder bajarme a correr bien colocado.


Pie a tierra, las sensaciones en principio fueron buenas.
Una primera vuelta muy rápida en un circuito de fuerza por hierba sube y baja prácticamente propio de un cross muy acorde a mis características hacen que remonte muchas posiciones y pase por el km 2,5 en puestos de top-15. Un flato horrible o posiblemente no flato sino dolor en la zona abdominal posiblemente provocado por ir pasado de vueltas me obligan a bajar el ritmo. A partir de ahi pierdo posiciones y acabo rezando por llegar a meta en el puesto 22º. Parcial a pie 16'26". Contento por el tiempo y por ser un circuito duro. Quizás hubiera sido mejor si hubiera salido más conservador consciente de que no estoy aun para salir a esos ritmos pero Francia es lo que tiene, se va en todo a tope y si no afrontas así cada transición te quedas atrás en tierra de nadie.

Mi tiempo final 56'56", a algo menos de dos minutos del vencedor Laurent Vidal. Segundo de mi equipo cuatro puestos detrás del belga Michael Rossu y sextos en la clasificación general de los 15 equipos del Grand Prix. Matemáticamente no había opciones de subir, pero al menos dejamos al equipo en una más que meritoria posición. Desde aquí felicitar también a mis otros tres compañeros: Xavier Corrote (67º), Anatole Giraud (68º) y Louis Cupillard (72º).




En definitiva tengo que estar contento con el resultado y por haber vuelto a competir fuera de España. Disfruté muchísimo y volví a sentirme competitivo en una prueba de nivel aunque queda mucho por pulir. La gente a estas alturas de temporada está muy rodada, lleva muchas competiciones encima y yo apenas he competido una vez en cuatro meses, dos de los cuales estuve totalmente parado.
Uno es como es y siendo sincero este puesto me sabe a poco. Siempre se quiere estar más alante pero si me pongo a analizar uno por uno los puntos concretos que me llevaron a esa posición llegamos a la misma y única conclusión: me falta competición y encadenar de forma continua entrenamientos de calidad que hasta ahora no he hecho. Esa mala salida en la natación que no resultó ser todo lo explosiva y contundente que debería, esos arrancones en bici desde parao en los que sufría, cedía unos metros y me costaban desgastarme más de la cuenta para volver a entrar en el grupo, ese ritmo a pie en el que me aventuré de esa forma tan ambiciosa sin haberlo ni siquiera rozado en los entrenamientos, ese dolor abdominal mediante el cual el organismo te está diciendo desde dentro que esos ritmos ahora no son los tuyos, estar fresco y rápido en las transiciones, etc, etc,...

Son cosas por pulir y camino por recorrer en el que tengo la suerte de contar con todas las ganas y motivación del mundo. Lo positivo de todo esto es que el cuerpo responde bien y la cabeza también. En cuanto al primero todo está su sitio y no duele nada, en cuanto a lo segundo me pide más y más.

Seguiremos currando y disfrutando al mismo tiempo. Será difícil recuperar ese nivel que tantas alegrías y resultados me dio pero ahora mismo tengo todo conmigo para intentarlo.

Un abrazo a todos y gracias una vez más a mis amigos de Besançon, el año que viene volveremos a estar ahí para devolver al equipo a primera.

POUR TOUJOURS BESAK  !!





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